sábado, 9 de julio de 2011

Los SIE7E Pecados del Capitalismo

1.    El capitalista cae en la AVARICIA porque su objetivo es acumular riqueza material.
  • ·         Pretende satisfacer sus necesidades amorosas u obtener la felicidad con dinero, sin percatarse que éste es una moneda de cambio material, no psicológico o espiritual. Insiste en acumular más y más riqueza con la fantasía inconsciente de lograr satisfactores emocionales o espirituales, incluso evitar la muerte. Con la falsa idea de que “todo” se compra y de que “todo” se traduce en dinero, se desea tener la mayor cantidad de dinero posible. Se ha llegado al grado de inventar un dinero inexistente, virtual, razón de graves crisis económicas. En el sistema capitalista, Dios es el dinero.


2.   El capitalista es SOBERBIO porque tener dinero se traduce en una falsa superioridad que otorga poder y obliga a los demás a rendir pleitesía.
  • ·      El capitalista es, por lo general, déspota con quien tiene menos dinero que él y se humilla ante el que tiene más. La soberbia que infunde el dinero humilla a quien no lo tiene, y el humillado se considera a sí mismo inferior por no tenerlo. La soberbia, la arrogancia, de Estados Unidos, el país más rico del mundo, ha inducido a la mayoría de los estadounidenses a considerarse “superiores” al resto del mundo. Son indiferentes ante el sufrimiento de los demás países, creen que sólo lo suyo merece atención y tiene importancia. Los grandes medios de comunicación repiten constantemente que Estados Unidos es “el mejor país del mundo”. Ello, aunado a la falacia de su democracia y libertad, lo ha llevado a autonombrarse juez, policía y verdugo de los demás países y a aplicar todo tipo de sanciones a quien no conviene a sus intereses.


3.   El capitalismo exalta la LUJURIA, no la sexualidad, porque se explota el deseo sexual negociando con placeres frívolos y pornografía.
  • ·         Éstos, lejos de satisfacer el deseo sexual lo pervierten. A través de los medios y la publicidad se programan a las personas para que paguen por satisfactores sexuales irreales y hasta virtuales. Así, la gente no goza de la sexualidad propiamente sino de la perversión de consumir lo que le venden como placer sexual. Por ello, en el fondo, queda insatisfecha sexualmente. Con la fantasía de por fin obtener la plena satisfacción, cada vez requiere de más experiencias sexuales “comprables” sin percatarse de que esa no es la forma de lograrla. La lujuria del capitalista ha conducido al abuso sexual de menores a quienes compran o venden como mercancías.


4.   El capitalismo promueve la GULA que origina la obesidad y severos problemas de salud.
  • ·         Paradójicamente muchos países capitalistas que padecen desnutrición tienen problemas de obesidad. Con el afán de lucro, se venden alimentos que engordan y no nutren. Mucha gente obesa está anémica o sufre del corazón y la presión por tanta comida chatarra que ingiere. Sucede prácticamente lo mismo que con la gratificación sexual: al no satisfacer realmente la necesidad, en este caso, nutritiva, se abusa de lo que ilusoriamente venden como alimento sin serlo.


5.   El capitalismo vuelve a la gente PEREZOSA.
  • ·         La falta de centros educativos y el ejercicio de una pedagogía atrasada, frustra y mata la natural inclinación del ser humano por el conocimiento. En cuanto al trabajo, la dificultad en encontrar empleo y la explotación de quienes lo tienen, mata el amor al trabajo productivo. El trabajo no está asociado al placer de la productividad sino al dinero. No se cultiva el gusto por el trabajo voluntario. Se promueve la corrupción y el deseo por el dinero fácil.


6.   El capitalismo exacerba la ENVIDIA.
  • ·         La falta de oportunidades y el individualismo hacen que se envidie lo que tiene el otro. El hecho de que uno tenga, redunda en que otro no tenga: las personas se envidian unas a otras por lo que no tienen y otros sí. Lo cuál no se reduce a cuestiones de derechos humanos sino, más que nada, a frivolidades. Ello causa múltiples problemas en las relaciones humanas: mentiras, calumnias, intrigas, falta de autoestima, complejos, robos, asesinatos, conformación de mafias,... en fin.


7.   El capitalismo origina la IRA.
  • ·          La rabia que produce la frustración de una vida insatisfecha, sin valores, y la impotencia ante un sistema de explotación, sin saber que podrían existir otros más justos y más humanos por los que luchar, hace que cunda la ira y se produzca violencia por todas partes.


En síntesis, el capitalismo no cultiva sociedades en las que se promueva el amor al prójimo sino sociedades conformadas por gente codiciosa, soberbia, lujuriosa, golosa, perezosa, envidiosa e iracunda.

BLANCA MONTOYA

sábado, 4 de junio de 2011

Día del Estudiante Caído

Tenemos que hacer memoria de lo acontecido el 8 y 9 de junio de 1954 fecha en la cual se llevo a cabo el homicidio de estudiantes bajo la dictadura del general Rojas Pinilla, los cuales se encontraban conmemorando los 25 años del1er  asesinato de un estudiante, Gonzalo Bravo Pérez  un 7 de junio de 1929.

Ya llevamos 87 años conmemorando y honrando la memoria  de aquellos estudiantes que han luchado por la construcción de una nueva sociedad pero la represión del estado ha trata de exterminar el pensamiento crítico… pero estas muertes nos dan la fuerza para seguir luchando por un mundo nuevo, humano y digno.




Publicaciones Bandera Roja - Escuela Paulo Freire 



La Guerra de Cuarta Generación....



Dentro nuestra sociedad, vemos a diario como abundan las  malas noticias;  las guerras, los desastres naturales, el paramilitarismo en  fin un sin número de  desagradable información  que  a veces ni quisiéramos  saber  en qué país  estamos.  Pero, ¿a qué se  debe esto?, no deberíamos calar todo el peso de estas malos  reportajes a la realidad tan somera de nuestro país,  sino más bien  empezar a ver un poco más   de lo que nos muestran los medios de comunicación, los cuales en su afán de ganar dinero, de competir, y de tener más público, llegan al amarillismo: modificando y hasta disfrazando todo esa información para beneficio propio. 

Es necesario de igual manera aceptar, que Colombia como cualquier otro país tiene conflictos o desórdenes públicos (según los medios de comunicación las protestas), pero eso no es lo que deberíamos mostrar al mundo, pues tenemos riquezas naturales, bellas montañas, inmensas sabanas, y que se dice de las personas, en fin, gran cantidad de admirables paraísos.   En realidad, nos hemos dejado manejar por ese gran poderío que de una u otra manera nos mueve a su antojo. 


Asimismo pienso que todo este tema de la información es importante, pero se está desviando de su verdadera función, de informar las cosas tal como son, que más claro ejemplo lo sucedido el día 7 de Abril, de la protesta contra la reforma de la ley 30, mostraron escandalizadamente los disturbios que algunas personas ajenas o por decirlo así infiltradas en esta marcha realizaron; en cambio no se tomaron la molestia de comunicar las marchas pacíficas de muchos de los estudiantes que ese día atendieron a ese llamado


Por último, imagino que  para cambiar un poco las cosas (que creo que se puede) debemos empezar, precisamente con eso, con no ser conformistas y quedarnos solo con lo que nos dan, sino más bien buscar nosotros mismos respuestas y tratar de ver la cosas positivas y buenas que tiene nuestro país (pues tiene muchas), la tarea es promulgar el derecho a la palabra, pero no censurada, hacerle frente a la manipulación mediática… por que en nuestra sociedad tu palabra como la mía valen,  porque con cada granito de arena que aportemos para nuestro futuro y de los que vienen se notara el cambio.

Andrea Cáceres

Institucionalismo y educación

“Una institución se define por su papel en la generación de reglas del juego en el terreno político, económico o social y por constituirse en una guía para el comportamiento de los agentes”
Douglas North


Ejecutivo, Legislativo y Judicial, conforman el trípode institucional sobre el que descansan las democracias modernas, cada una de estas bases tiene una función concreta cuando a estabilidad del armazón se refiere. Que el ejecutivo es la rama de gobierno responsable de la gestión pública; que el legislativo elabora y modifica las leyes existentes de acuerdo con la opinión de los ciudadanos; y que el judicial... etc… nadie discute esto, pues es el a,b,c  de la cívica y todo ciudadano por regla lo sabe. Entonces ¿por qué hablar de los poderes públicos e instituciones, cuando se suponen bien conocidos? “Porque en nuestro medio se conocen  solo por sus rasgos legales, descriptivos y no por las relaciones que ellas tiene con el desarrollo económico” Kalmanovitz. 

Constitucionalmente, la educación en Colombia es un derecho de segunda generación y de carácter colectivo; la segunda generación de derechos se funda en la igualdad (en los derechos de segunda generación, el Estado debe asumir un papel activo; pues, tiene la obligación de crear las condiciones necesarias para la satisfacción de las necesidades económicas, sociales y culturales de todas las personas por igual). En la práctica las relaciones educativas distan de lo legalmente estipulado, en esta medida: i) calidad; ii.) Financiación y cobertura; iii.) Autonomía y gobierno;  iv.) Modelo pedagógico; y v) Bienestar Universitario; suelen ser temas álgidos al hablar de educación pública en Colombia. 



Ahora bien, el motivo que suscita tan cruento dolor educativo es resultado de,  falta de una política educativa seria por parte del ejecutivo; carencia de técnicas y métodos que conduzca a una educación integral, universal y gratuita, que favorezca, como es lógico por ser un derecho de segunda generación: la igualdad. 

Entonces, es de esperarse que un mal arbitrio legislativo, es decir, reglas de juegos mal redactada por las instituciones, sea causa suficiente para un aciago efecto, es así, como un magro desempeño educativo pertenece a la categoría de los efectos, cuando, la causa ha sido un constitucionalismo endémico y una tibia actitud que raya con la desidia del ejecutivo en materia de educación.

Evidencia empírica la hay en demasía cuando se trata de ligar la negligencia operativa del ejecutivo con el deficiente estado de la educación pública en Colombia. Es así como en transcurso del siglo XIX la naciente república, opto en sus prototipos constitucionales por modelos educativos, que van desde una educación confesional (a cargo de la iglesia), en el periodo de la “modernización borbónica” y “las reformas de la corte de Cádiz”; pasando por educación laica o secular, en la etapa del constitucionalismo republicano; hasta ejemplares educativos a cargo del gobierno, pero con una escasa participación de los recursos del estado en la financiación de la educación, en el periodo de “la regeneración”¹. 


Para Ramirez (2006) el caso de la educación en Colombia, destaca “ (…) como los esfuerzos en términos de oferta educativa son enormes en el contexto del siglo XX. El número  de niños matriculados en primaria como porcentaje de la población total subió del  4.8% en 1905 al 12.3% en el año 2000(...) Los esfuerzos del sector público en la ampliación de la cobertura de la educación  secundaria se ven reflejados  en el aumento de la participación de la matricula en establecimientos oficiales en la matricula total que pasó del 30% en los años treinta a casi el 70% en el año 2000. Los años promedio de educación de la población urbana se duplicaron desde los años treinta. (...)”². 

No obstante, estos avances en cobertura   suelen ser muy parcos en calidad, política de gasto y administración del sector educativo; si el país tiene dentro de sus intenciones comerciales y políticas adherirse a la aldea global (tal como lo ha manifestado, con la reticencia en los TLC). En este mismo siglo se firma la ley 30 del 1992, estatuto complejo que requeriré un análisis profundo y nos alejaría de la propuesta de este escrito; aun así, de la ley 30 se puede decir, que fue un intento entre ejecutivo y legislativo de regular la educación superior bajo la modalidad de gasto según la contabilidad nacional. 

Una cosa queda clara la educación en Colombia ha sido: una carga política (para el ejecutivo), esto se evidencia en la actitud del gobierno en materia educativa como tendencia en el siglo XIX; una carga fiscal, así lo demuestra las irrisorias cifras destinadas a la educación; y una carga administrativa, la calidad educativa es asimétrica respecto de los estándares internacionales. 

Lo que es peor aún, actualmente cursa en el legislativo la propuesta de reforma a la ley 30 que entre otras cosas (tal caterva de  actos lesivos) propone suprimir el art 1° de la misma; ¿acaso no es este articulo, el que contempla la educación “como un proceso permanente que posibilita el desarrollo de las potencialidades del ser humano”?, ¿no este ultimo aparcado, referencia clara de la educación como formación de capital humano? Un secreto a voces es que la educación es una carga para el gobierno. 

                                                      Emiro.

Bibliografía:
¹Constituciones y Desarrollo económico en la Colombia del siglo XIX, Salomón Kalmanovitz Historia económica Colombia; Antonio Ocampo, 1994.
²La educación primaria y secundaria en Colombia en el siglo XX ; María Teresa Ramírez G; Juana Patricia Téllez C.

De nuestra democracia participativa, la continuación…








Hace un mes, aprovechando la ausencia de los estudiantes debido a la grave emergencia vial que afrontaba en su momento el departamento, se posesionaban en la sala de juntas de la rectoría Sara Pilar Ramírez Salamanca y Javier Fernando Falla Medina como representantes de los estudiantes ante el Consejo Académico de la Universidad de Pamplona, seguramente le suenan desconocidos  y se estén preguntando de dónde salieron, cuáles son sus propuestas o qué paso con el voto en blanco, a la primera no tengo respuesta, apenas y vi sus caras en la pagina de la U,  de la segunda puedo decir que se lo mismo que ustedes, nada, se supone que hubo un debate para socializar las propuestas de cada uno de los candidatos en Pamplona y la sede de Villa del Rosario, pero ni por enterado, apenas y supe de las elecciones por una carta que llego a mis manos, solicitando a la rectora una nueva convocatoria del proceso electoral, ya que este presentaba varias fallas, tanto de comunicación como de tiempo, además de poner en cuestión ¿el qué tan democrático seria realizar unas elecciones cuando solo se tenían dos candidatos para dos representaciones? De la que solo se obtuvo respuesta un día antes de los comicios, “dado el vencimiento del periodo de los representantes de los estudiantes al consejo académico de la Universidad de Pamplona consideramos que es INCONVENIENTE el APLAZAMIENTO de las elecciones estudiantiles y así una nueva convocatoria”, me da hasta risa la respuesta y lo siento por jurídica y los demás estamentos de la universidad (consejo académico y superior), pero sigo pensando que no hay la actitud, ni la madurez democrática, y mucho menos coherencia, porque si mal no estoy llevamos 8 meses sin representante al consejo superior y esto si que es grave, ya que es el máximo órgano de la universidad y los estudiantes no tenemos voz,  ni voto allí (claro que eso que teníamos y nada vienen siendo lo mismo, un títere más), y las elecciones que estaban planeadas para el 3 de diciembre del año pasado, apenas ahora, 6 meses después se vuelven a convocar, que conveniente es nuestra administración, predica, aplica pero no para todos los casos por igual. 

Ahora, con el voto en blanco sucedió algo similar, pues esos 1416 votos de estudiantes inconformes, que exigíamos unas elecciones justas, y digo exigíamos porque yo también me  sume y deposite mi voto optimista e ingenuo, pensando que tal vez con esta rectoría que ha tenido algunos asomos de cambio, las cosas podrían ser diferentes, que esta vez el estudiante iba a ser tomado en cuenta, iba a ser escuchado, pero que va, me equivoque, sigue siendo más de lo mismo, no debería yo juzgar a toda una institución por el comportamiento de algunos de sus miembros, pero es que ya son demasiados “algunos” y demasiadas inconsecuencias, y perdón si sueno derrotista, pero aquí no se trata de perder o ganar, se trata de procesos justos, de la necesidad de una administración transparente y responsable frente a las decisiones de sus estudiantes, que valore la protesta y  vele por el desarrollo integral de cada uno de nosotros, de una institución autónoma, como lo confiere el estado, con la libertad de acción y decisión para determinar cuales habrán de ser sus estatutos, entre ellos el electoral, ya que no contamos con uno, que llene esos vacios que existen actualmente, donde no tengamos que recurrir a otras instancias a consultar o buscar ayuda sobre el  qué hacer, como sucedió en estas elecciones, donde se tuvo que recurrir a la comisión nacional electoral para poder dar un resultado a la comunidad estudiantil, donde no salimos muy bien favorecidos pues los resultados de la voluntad del estudiante no se vieron reflejados acá, ya que para convocar a nuevas elecciones es necesario que del total de votos validos, el voto en blanco obtenga la mayoría absoluta, es decir, el 50% más uno, a pesar de que obtuvimos el 44.2% y que el mensaje de estudiante fue claro, no fue suficiente para esta administración de dudosa autonomía, obviamente para lo que le conviene, pero y ¿cómo actuar acá sobre algo que no existe en nuestra universidad?, está visto que de democracia  participativa no hay nada, mientras no exista una administración comprometida con generar condiciones y espacios para la participación real, así como de academia al servicio de la vida.

Hechos como este, con administraciones como esta son las que hacen que aumente la apatía de los estudiantes y se pierdan la confianza en los procesos que grupos interesados en el desarrollo de su institución tratan a diario de sacar adelante y que en muchas ocasiones se ven entorpecidos por falta de garantías, interés y una política verdadera de bienestar universitario.

Nuestra academia cada día va de mal en peor, si de servicio a la vida se trata, ¿qué pasa que no fomenta el pensamiento crítico entre sus estudiantes, que no genera espacios de debate? ¿Por qué aun no se ha iniciado ningún tipo de discusión sobre la reforma a todos los estatutos existentes en la universidad, es que ni sobre la ley 30 se ha hecho? Tenemos una silla vacía de los estudiantes en el consejo superior hace 8 meses, de hecho desde que se eligió, porque ha servido para tres cosas, pa' nada, pa' nada y pa' nada, mentira una vez lo vi pegando afiches y repartiendo volantes muy juicioso publicitando un concierto de algún cantante vallenato, donde bienestar universitario, si mal no recuerdo invitaba a este evento (que linda forma de promover la cultura y la participación por cierto), y ya para terminar estamos próximos a unas nuevas elecciones, esta vez al superior, al menos acá la competencia es justa (pues hay 4 candidatos para una representación), donde volvemos a jugar al mismo juego, al desinformado, al desubicado, al afanado, cuando han tenido más de 7 meses para hacer campaña y generar propuestas de acuerdo a lo que los estudiantes queremos, vienen ahora 15 días antes de las votaciones a hacer “campaña” si es  que a esto se le puede llamar así, pues parece más una disputa de quien pega mas carteles y empapela más rápido la universidad que otra cosa y 2 días antes de elecciones se convoca a un debate para socializar sus propuestas, al cual por fin se dan como luces para los espacios, eso si mayor participación que el 1er debate pero no la necesaria para un real debate, nada raro ¡aquí nadie se entera de nada!..  y la verdad tampoco es que sirva de mucho, pues son los CREAD quienes finalmente terminan decidiendo el candidato,  claro ejemplo es “Neo”, que le gano hasta a Uribe, cumplió más de 8 años en el cargo como nuestro represéntate al consejo superior, casi consigue jubilarse en este cargo, pero como no aguanto una carrera más, paso ahora a ser representante de los egresados en este mismo estamento, ¿cómo  es que este personaje después de tanto escándalo puede terne voz y voto aun en nuestra universidad?... bueno pues  es la UniPamplona, aquí todo es posible... donde la participación de las sedes presenciales solo fue del 23%, me da hasta risa que en  las elecciones pasadas donde no se sabia de los candidatos, la asistencia fue mayor... (¿esto será por que los y las estudiantes  desconocemos la real importancia de esta representación?)

Espero que el candidato que salga elegido el  Viernes y sábado 3y 4 de junio, no se convierta en uno de esos politiqueros que actualmente legislan nuestra nación o peor aun (si es que hay algo peor) en esos personajes invisibles, que pasan sin pena, ni gloria, sin lograr un cambio significativo dentro de la universidad, si esto sucede o no, no importa, como estudiantes no podemos seguir expectantes e indiferentes ante esta realidad en la que se encuentra sumergida la universidad, es el momento de levantarnos y decidir el rumbo que queremos tomar y no el que nos han impuesto, debemos luchar por una transformación de nuestra alma mater, pues lo único que tenemos a la mano es el presente, solo se necesitan  ganas, educación y decisión. 

        ¡A estudiar y luchar por una nueva sociedad! 

TLC

 Más allá de las  implicaciones   serias que trae un  TLC entre Colombia   y  una gran potencia como lo es  EEUU,   donde el país  prácticamente se está vendiendo y echando a botes  nuestra agricultura, la seguridad alimentaria, el empleo, la salud por medicamentos costosos, la mediocridad de la educación; porque el texto no la incluye, el deterioro ambiental, lesiona nuestra cultura; porque primara solo la de los globalizadores y entre otros tantos puntos que atentan con nuestra nación.

Podemos analizar que la política internacional de EEUU y específicamente la empleada sobre los países latinoamericanos sigue violando la soberanía y  Colombia no se salva de esta incursión, cabe destacar que este fenómeno se viene dando  hace ya un buen tiempo y tal como están las cosas seguirá igual. Lo preocupante es que pareciera que en Colombia no tuviésemos un Congreso legitimo y soberano digno del pueblo que lo eligió, ya que EEUU ha tenido la potestad de legislar en nuestro país por medio de artimañas políticas,  primero lo hizo con la amenaza de quitar los preciados recursos que necesita el país correspondientes al plan Colombia, que eran obviamente de vital importancia para el lucro de algunos pocos  y ahora lo hace con la amenaza de no firmar el tratado.

 Se supone que hubo una transición de gobierno y de política en EEUU, entonces ¿por qué se sigue manejando la misma estrategia  imperialista? Es evidente, si observamos que luego de la presión mediática y política ejercida por varios senadores y algunos de los diarios más importantes de ese país, el Presidente Obama decide recibir a nuestro Presidente Santos para llegar a unos “acuerdos” en pro de sacar adelante tan abanderado proyecto neo-liberalista, y es preciso ahí donde vuelve EEUU a legislar sobre nuestro país y  donde nacen grandes inquietudes   ¿será que los colombianos no elegimos un Congreso autónomo?

Es que acaso nuestros senadores no son consientes de cuáles son las garantías laborales reales que necesitamos los trabajadores colombianos?  ó ¿será que para reducir el desempleo es obligatoriamente necesario  un TLC con EEUU? 
  

Lo preocupante acá es que de acuerdo con experiencias pasadas y con legislaciones a la carrera de nuestro congreso, como lo fue en su momento el nuevo sistema penal acusatorio que hoy en día muestra grandes fallas es que ahora estamos jugando con el bienestar de las y los trabajadores en nuestro país,  expuestos a entrar a un mundo competitivo para el cual aun no estamos preparados y con este tipo de legislaciones tomadas de afán y por salir del paso quien sabe a dónde vamos a parar...

Nuestra amada Colombia ahora se convertirá en una colonia mas de Estados Unidos como dice Robledo “una colonia no por medio de la ocupación militar sino de una manera más sutil: manteniéndole la ficción de su independencia económica y política pero, en la práctica, anexándola a la economía del Imperio, mediante el expediente de condicionarle toda su legislación económica a las conveniencias foráneas”.

Nicolas

¿Docentes para qué?

Antes de intentar dar respuesta al título, es necesario empezar por conocer y distinguir las clases de formación profesional que existe en nuestro país, principalmente cuando la academia de hoy sufre una <degeneración> que hace que se confunda la llamada educación superior y la enseñanza técnica (sin querer desprestigiar esta última). En el caso de la Universidad de Pamplona son al menos dos los factores que crean dicha degeneración: la administración de la educación –en donde se incluye la rectora, vicerrectores, decanos y directores de programa-  y la práctica docente.

Los estudiantes universitarios deben conocer cuáles son las diferencias entre ser un profesional formado en una universidad pública y un técnico instruido en un instituto como el Sena, diferencias muchas pero que se pueden resumir en un postulado sencillo:  

“En la educación académica la reflexión del conocimiento, su cuestionamiento, crítica y la creación de nuevo entendimiento en beneficio de la sociedad es contraria de la simple instrucción técnica en la que se memorizan métodos y procedimientos para sólo repetirlos en la práctica como en el instituto”.

Entonces, lo que se enseña y la forma como  se hace, que es función del docente, es fundamental en la distinción de academia y enseñanza técnica. Pero en esta institución académica abundan los profesores que enseñan técnica y no conocimiento superior, esto tiene un fundamento: los docentes desconocen el sentido de su labor, en pocas palabras el qué, el cómo y el para qué de su función dentro de la academia. Es muy, pero muy probable que esos muchos docentes nunca se hayan preguntado: ¿Qué es ser docente? ¿Qué es la academia? ¿Cómo enseñar el conocimiento? ¿Para qué estoy en la academia? ¿Cómo influye mi labor a la sociedad? …etc.

Este desconocimiento trae graves consecuencias para la universidad, y más aún para la pública. Una persona que forma, que no sabe qué es, ni qué hace, mucho menos puede saber para dónde va, y en esos  caminos inciertos y perjudiciales para los estudiantes y la sociedad.

Es pertinente describir a los docentes que  ahora padece la Universidad, no para que estos cambien, puesto que estos son de naturaleza obtusa, absurda y aparte de todo renuente; el fin de esto es prevenir a los estudiantes de lo perjudiciales que pueden ser y para los futuros docentes, mostrar un ideal de lo que la academia y los estudiantes aborrecen en un docente: los acaparadores de sexo con estudiantes, los mediocres que no tienen conocimiento ni pedagogía, los derrochadores de tiempo, los pedantes, y los jerarcas oportunistas.

Contrariando lo anterior, docentes y estudiantes describen al docente ideal como aquel, que primero se ha respondido a sí mismo el qué, cómo y el para qué  de su condición y segundo se le puede atribuir una serie de capacidades  y habilidades propios de un académico, entre las que encontramos: la erudición, la reflexión, la integralidad, la reflexión, su capacidad crítica, tener pedagogía en su práctica, asertividad, Ética, compromiso con la sociedad… entre muchas otras. Este perfil es cumplido por infortuna de la academia por pocos profesores de esta institución causando la degeneración y borrando las características que hacen de la academia un lugar en pro del desarrollo de la sociedad.

Los docentes tiene el inmenso compromiso de formar personas no sólo para un oficio social, sino para una cultura y sociedad que tiende al desarrollo, a la sustentabilidad y el respeto por su disciplina (profesión).

Para terminar esta leve observación crítica, una formación superior debe tener por lo mínimo reflexión del conocimiento, crítica, formación integral que incluye la condición humana y el beneficio de la sociedad, todo esto se puede conseguir con exigencia, pedagogía, ética y pasión por lo que se hace.   

Rassec Moar